Salud bucal en el bebedor social

Entendemos por bebedores sociales aquellos que consumen bebidas alcohólicas en momentos concretos, como pueden ser celebraciones, una comida o cena de amigos, fin de semana… algo muy extendido entre la población.

Aunque entendemos este tipo de consumo como algo normal tiene ciertos y variados riesgos y, por lo que nos ocupa, puede afectar de distinto modo a la salud bucal. El consumo de alcohol puede conllevar ciertas patologías bucales y sistémicas. Según los estudios, no debe superarse una unidad de bebida estándar o dos al día.

El alcohol tiene consecuencias tanto a corto como largo plazo para el organismo. Además de posibles afecciones en el sistema cardiovascular, hígado, estómago o intestinos, no dejamos de lado ciertos aspectos que tienen que ver con nuestra salud bucal.

Por un lado puede afectar a la tinción de los dientes, que viene derivada por la adhesión de cromógenos al esmalte, y a su vez, puede estar debilitado por la acción del ácido que está presente en el alcohol. También la cavidad oral puede verse afectada.

A su vez, aquellas bebidas con alta graduación secan la boca. La xerostomía es otro de los problemas que pueden darse en el bebedor, y puede incidir en la halitosis.

El alcohol además puede provocar mayores problemas si éste se consume en forma de combinados lo que facilita la erosión dental, provocada por la acción de los cítricos sobre esmalte o puede ser más profundo como la caries dental, gracias al alto contenido de azúcar que tienen algunas bebidas.

Además, muchas veces el alcohol incrementa el consumo de tabaco habitual en fumadores, conllevando más riesgos para nuestra boca.

Es por tanto que debemos limitar la ingesta de alcohol y preocuparnos por mantener una boca sana para evitar problemas futuros.