Ya viene siendo algo habitual que algunos pacientes acudan a su clínica dental alegando que sufren algún tipo de molestia o dolor de dientes por nervios. Es posible que de algún modo los niveles de estrés a los que estamos sometidos terminen repercutiendo en nuestra salud bucodental.

Más vale darse cuenta a tiempo y solicitar una cita con el dentista. Algunos de los problemas más comunes y que se hacen molestos en los dientes son el bruxismo (se denomina así a la fricción o carraspeo que realizamos de forma inconsciente cuando dormimos comprimiendo la mandíbula o los dientes) o trastornos de la articulación temporomandibular. 

Teniendo en cuenta qué tipo de enfermedades o problemas serios podemos llegar a sufrir, conviene revisar las causas para así poder calmar el dolor en los dientes y sobre todo, lo más importante, evitar estos síntomas tan molestos.

Nos podemos ver afectados por algo tan sencillo como el roce de los dientes, que produce el desgaste del esmalte o erosiones en las capas más superficiales de los dientes. 

Estos problemas se deben a que, al estar los dientes de arriba con los de abajo tanto tiempo en contacto, algo que no es lo habitual, y ejercer un grado de presión mayor del esperado sobre los distintos músculos de la cara, termina derivando en un desgaste más elevado de la dentina (esa fina capa que recubre nuestros dientes).

Prevenir enfermedades dentales

Es importante estar alerta y escuchar lo que nos dice nuestra boca. Dentro de cualquier tipo de tratamiento, ya sea de medicina rutinaria o no, una de las primeras cosas que se debe hacer para prevenir enfermedades dentales es acudir al dentista a la mínima que notemos alguna cosa extraña o que algo no está funcionando como debería.

Una molestia esporádica, un dolor punzante ocasional que nunca nos había sucedido o molestias al cerrar la boca ya pueden ser motivo más que suficiente para hacer una visita a nuestro dentista. 

En el caso de los trastornos de la articulación temporomandibular es importante que, si notamos algún chirrido o sonido extraño al abrir y cerrar la boca acompañado de molestias en la articulación vayamos a nuestro odontólogo de preferencia donde seguramente nos darán un tratamiento inicial de dieta blanda acompañado de pautas sobre la mordida.

Dolor de encías por nervios

También podemos sufrir dolor de encías por nervios. Provocando inflamación, debido a una hormona que se activa cuando nos suben los niveles de estrés y otro motivo son los malos hábitos como fumar o consumir alimentos con grandes dosis de azúcar. 

En ocasiones, la inflamación de las encías, puede ser porque al cepillarnos los dientes las hagamos sangrar levemente. Es conveniente tratar de lavarse los dientes con productos adecuados y no exponer mucho la superficie de nuestra boca a elementos externos que nos puedan lastimar.