Ante la posibilidad de pensar que la limpieza dental daña los dientes debemos advertirte desde primer momento que no, sino todo lo contrario. La limpieza dental, también conocida como profilaxis dental o higiene bucal, es un proceso necesario para ayudarte a mantener una buena salud bucodental.

Acudir al dentista para realizarse una limpieza dental dos veces al año, cada 6 meses, es una práctica más que buena de cara a mantener una buena salud bucal. Tener unos dientes fuertes y unas encías sanas nos ayudará a prevenir posibles molestias que pueden originar en problemas más serios y que son capaces de llegar a estar relacionados con distintos tipos de enfermedades cardiovasculares o complicaciones de la diabetes.

El esmalte que recubre los dientes es una de las sustancias más fuertes y resistentes que podemos encontrar en el organismo. Este se encarga de proteger los dientes de las bacterias que se generan cuando comemos o bebemos.

Realizar una limpieza no nos va a dañar el esmalte, pero sí que debemos tener en cuenta que debemos ayudar en su protección, más allá que con el paso del tiempo pueda verse afectado.

 

¿Cómo proteger el esmalte de los dientes?

Para saber cómo podemos proteger el esmalte de nuestros dientes debemos ser muy cuidadosos y seguir una serie de restricciones:

  • Dieta baja en hidratos de carbono
  • Buena higiene dental con un cepillo de dureza media y dentífrico con flúor
  • Acudir al dentista al menos una vez al año
  • Evitar alimentos muy duros o hábitos que maltraten el esmalte
  • Utilizar protecciones en deportes de contacto
  • Detectar a tiempo posibles problemas como el bruxismo
  • No consumir alimentos muy ácidos o dulces, fríos o calientes 

Además, debes tener en cuenta que bebidas como el café, el té, el vino o los refrescos destiñen el esmalte. Así que si eres asiduo a tomar este tipo de bebidas es recomendable que mastiques un chicle, siempre sin azúcar a poder ser o te laves los dientes justo después.

Debes estar atento a cualquier molestia o problema que puedas llegar a sentir y acudir rápidamente al dentista.

¿Cómo se hace una limpieza bucal?

A la hora de responder la pregunta de cómo se hace una limpieza bucal es importante acudir a un dentista cualificado. Más allá de las típicas molestias que podemos sentir con este tipo de tratamientos no daña el esmalte ni debe causar dolor, también depende de la maña de la persona que nos la realice.

En primer lugar, la persona especializada en realizarnos el tratamiento utilizara una punta de ultrasonido, un instrumento que combina la eyección de agua a presión y una suave vibración con la intención de eliminar el sarro de encías y dientes.

Una vez se ha removido la gran mayoría de restos en los dientes se utiliza un cepillo giratorio acompañado de una pasta especial para realizar este tipo de tratamientos.

Durante el proceso, el higienista también utilizará recursos como tiras de pulir y flúor dental para remineralizar el esmalte después del tratamiento.

La duración aproximada de una limpieza bucal ronda de los 20 a los 30 minutos.