Protocolo Odontológico a seguir en pacientes con radioterapia o quimioterapia

Cuando un paciente ha sido diagnosticado, es importante realizar una exploración clínica y radiológica para tratar posibles patologías bucales antes de comenzar el tratamiento oncológico. Con ello realizaremos una prevención ante posibles complicaciones derivadas.

Actuar antes de la terapia

Casos como las infecciones pulpares y las caries deben ser tratadas y eliminadas en torno a 15 o 20 días antes de que el paciente comience su terapia oncológica para asegurar su curación. También es sumamente importante realizar una correcta profilaxis y extracciones que deban llevarse a cabo, con espacio de al menos, 21 días de curación para que pueda darse una correcta cicatrización.

Ante todo esto, es de vital importancia que el propio paciente se conciencie sobre su buena higiene bucal, con objeto de intentar minimizar los problemas durante el tratamiento oncológico.

Para una correcta higiene el paciente debe usar pastas con concentración de 1450 ppm de flúor y cepillarse tres veces por día. Además, aplicar uso de seda dental y aclararse la boca con enjuagues con clorhexidina al 0,12% libre de alcohol durante medio minuto.

Cuidados durante la terapia oncológica

Es importante intentar hacer ver al paciente que, durante el tratamiento de radioterapia o quimioterapia, es muy importante una buena higiene bucal con la que prevenir posibles infecciones. Para reducir el riesgo de aparición de llagas con motivo de la bajada de defensas, es recomendable la utilización de colutorios específicos y el uso de cepillos con filamentos suaves o ultrasuaves.

Una vez terminada la terapia, se recomienda la visita al dentista para ver el estado bucal general tras el tratamiento, tras el cual, debemos esperar al menos un año para cualquier tipo de extracción, prótesis removibles o implantes dentales.